Translate

HONOR

–Oh Princesa Isa:
La suerte de la Raza está en tus manos.
Hemos recorrido muchas tierras
y atravesado incontables países,
para llegar hasta aquí,
buscando dar la Batalla Final.
Años de caminos y penurias
desde que abandonamos las montañas sagradas
adonde nacimos dos veces
y en cuya cima Kus nos reunía
y nos hablaba de los Tiempos Primordiales.
Conocimos en esos lejanos días
que no somos de aquí.
Y, luego de recordar nuestro Divino Origen,
¿Cómo podríamos permanecer allí,
engañados por El, el “Anciano” Enlil?
Sí, todo se envileció ante nuestra vista.
Los campos se agostaron súbitamente.
Las flores tornaron horrible su perfume,
y el calor de Shamash ya no nos pareció bueno.
De pronto vimos las espigas raquíticas
y hasta las montañas perdieron su imponente altura.
Todo eso ocurrió cuando miramos el mundo
luego de que el Sabio Kus
nos hablara del Cielo olvidado
llenándonos el pecho de nostalgia.
Entonces fue cuando decidimos
emprender el Sendero de Regreso al Origen.
Y cobrar cara la traición de los Demonios
que nos habían engañado con su magia.
Muchos fuimos los que partimos
desde la montaña sagrada,
hacia distintas direcciones.
Y muchos son los Reyes
que con sus pueblos hiperbóreos
buscan desde entonces
el camino del Cielo.
Pero Kus nos había advertido
que algunos no llegarían pronto
si volvían a ser engañados
por los astutos Demonios.
Mas a nosotros nos dirigió certeramente
porque no tenemos otro fin
que conquistar el Cielo.
Nos guía el invencible Nimrod
a quien El teme
porque su Sangre es Pura
tan azul como el mar
y tan roja como el amanecer de Shamash.
Somos un pueblo valeroso como el león
y volamos alto como el águila,
pero nuestro ojo es agudo
y nuestras garras despedazan al Enemigo.
Somos un pueblo duro
que no conoce el perdón
y no da tregua en la lucha.
Nos conduce Nimrod
arquero como no hay otro en la Tierra.
Las estrellas lo dibujaron
cazando en el cielo.
Llevamos con nosotros
la Piedra Verde de Kus
para que no volvamos a perdernos
¿qué más podemos pedir?
¡Apártense, Demonios infernales!
porque hay aquí un pueblo despierto
a quien no podrán atemorizar
ni engañar jamás.
¡En guardia, Demonios malditos!
porque se ha levantado una Raza indómita
que Os presentará combate a muerte.
Hoy el camino ha llegado a su fin.
Atrás ha quedado el gran mar Kash
y el país de Kashshu;
sepultados en las rutas holladas
permanecen nuestras mujeres y niños,
nuestros ancianos y los mejores guerreros.
Muchos han caído por la gloria de Kus
y por seguir al heroico Nimrod,
el jefe que nos conducirá a la victoria
en éste o en otros cielos.
En Borsippa hemos acampado.
Para construir la Torre más alta del mundo
y domar la Serpiente de Fuego.
Como nuestro Zigurat no hay otro
ni en Babilonia ni en Assur,
ni en el lejano Egipto,
ni en la tierra de los arios.
Desde que el Diluvio cubrió la Tierra
y castigó a los Demonios
que habitaban las islas de Ruta y Daitya
no se ha visto otra Torre igual.
Los Dioses se alegran por nosotros
y los Demonios nos temen.
¡Cuánto hemos trabajado para construirlo!
Oh Isa, este esfuerzo no debe ser en vano.
Hemos venido aquí a morir luchando
y tú, dulce Princesa
has elegido morir primero
para abrirnos la Puerta del Cielo.
¡Castigaremos a los Demonios
y vengaremos tu muerte, divina Isa,
hija de la Serpiente de Venus!
El Constructor de Mundos de Ilusión,
el infame Enlil,
se ha hundido en un sueño eterno,
mientras su cuerpo fecundado
nace y renace en todo lo existente.
El se ha aliado con los Demonios
que habitan en Dejung,
la ciudad mil veces maldita,
la ciudad del Horror y del Engaño,
cuya Séptima Muralla
posee una entrada oculta
en el país de los hombres amarillos.
El ha confiado en los Demonios
para que prosigan su obra perversa.
Y Ellos nos han encadenado
y nos impiden regresar al mundo de Kus,
adonde se encuentra el Palacio
del verdadero Dios HK,
cuyo Nombre no puede ser pronunciado sin morir.
Pero aunque Dejung está lejos,
sus Puertas están en todas partes.
Siete Puertas tiene Dejung,
y Siete Muros la circundan.
La Demonia Dolma posee las llaves
pero sólo los locos se dejarían guiar por Ella.
¿Cómo pondrán sitio entonces
los valientes Kassitas
a la fortaleza de Dejung?
¿Si los Demonios ya saben
de nuestros santos propósitos
y si su ojo está clavado en nosotros
desde la torre Kampala?
Lo haremos como nos enseñó
nuestro Dios Kus, el Señor de Venus,
despertando del sueño
al miserable Enlil y obligándolo
a abrir la Puerta del Cielo
y a tender el puente
sobre las lúgubres murallas
de Dejung Kampala.
Iniciados Kassitas: ¡Ved todos
que Enlil ha despertado!
El Dios Que Duerme es idiota,
gusta de flautas y tambores,
de danzas y de cantos
y que adoren Su Nombre,
pero también desea sangre
pues padre es de sacerdotes,
de sucios pastores y sacrificadores.
Sólo la Sangre Pura
hará brotar al monstruo
de las profundidades.
¡Proceded Hierofantes!
¡Que Isa está dispuesta
a morir en la guerra,
de todos, la primera!
Viajaré por los mundos
donde los muertos velan
los Demonios acechan
y los Dioses esperan.
Me acompañará Kus
a quien todos respetan.
Y en nombre de Nimrod
obligaré a la Bestia
a que abra las Puertas
en bien de nuestra gesta.
¡Proceded Hierofantes
que Isa está dispuesta!
–Espíritu de Enlil, de El, de Yah y de Il
que fecundas la Tierra
y produces la vida
y engañas a los hombres
con tu falsa opulencia
y esas ilusorias riquezas que ofreces.
Dios que alguna vez estuviste en lo alto
pero que ahora has caído
y te has vuelto completamente idiota,
no nos encadenes también a nosotros
en este Universo infernal
que has construido
imitando el verdadero Cielo.
Nosotros nos iremos
porque ya estamos hartos de ti,
de todas tus trampas,
y de los Demonios que te secundan.
¡Abre la entrada del antro infernal
donde moran tus cobardes secuaces!
¡Te conjuro a hacerlo El
en nombre del verdadero Dios,
padre de Kus
a quien tú traicionaste!
¡Por HK!
¡Te conjuro a abrir la Puerta
en nombre de HK!
Esta sangre que hoy ha sido derramada
y hacia la cual te has precipitado,
Señor de todas las cosas,
es mi sangre: una sangre sagrada
del linaje de los Dioses de Venus.
En ella está el recuerdo
de nuestro Origen Divino
y del verdadero Dios HK.
Con su substancia he untado mis dedos
y ahora trazaré en tu frente
el Signo del Origen.
Ante él no existe defensa.
¡Te conjuro a que abras la Puerta
Enlil, rey de los Pastores,
por el Nombre de HK
y el Signo Sagrado!


***********************
¡Valerosos guerreros Kassitas!
Su hazaña iluminará eternamente
a todos los pueblos hiperbóreos
que decidan tomar el Cielo por asalto
y regresar al origen primordial
del que Jehová Satanás los ha privado.
Porque Ellos combatieron a los Demonios
y despertaron del Gran Engaño.
Pero hasta ahora nadie ha logrado
igualar la gloria de Nimrod, “el Derrotado”.
Por eso los que aquí quedamos
debemos intentarlo nuevamente
Junto a Kristos Lúcifer “el Enviado”.
El Dios de los que “pierden” durante el Kaly Yuga,
y los Dioses Leales al Espíritu del hombre
que esperan el momento designado
en que doce hombres
de la Sangre más Pura
y un Siddha
se reúnan al final del Kaly Yuga
en suelo Americano.
Entonces el Gral será encontrado
y luego de mil años de traiciones
caerá la venda de los ojos, despertando;
la Puerta nuevamente será abierta 
y Chang Shambalá con sus Demonios
será definitivamente aniquilado.
Pero hasta ahora nadie ha logrado
igualar la gloria de Nimrod, “el Derrotado”.
Es cierto que pocos lo intentaron:
algunos iberos, algunos celtas,
troyanos, aqueos, dorios o romanos,
muchos godos y muchos germanos.
Pero nadie hasta ahora ha logrado
igualar la gloria de Nimrod “el Derrotado”.
Tal vez en Montsegur los Cátaros
o los Caballeros teutones
de Federico II Hohenstauffen,
o el más grande de todos,
nuestro Führer, con su Eje mágico
y un pueblo valeroso que ante nada retrocede;
acaso El como nadie lo ha buscado.
Y así muchos la eternidad ganaron
y de este Infierno se han marchado.
Pero no definitivamente
pues una Batalla Final será librada
y volverá Nimrod
Junto a los grandes Héroes del pasado.
Odín, Wothan, y Wiracocha,
Heracles, Indra y Quetzacoatl,
desde el Valhala llegarán cantando,
rodeados de Walkirias primorosas
y música de antaño.
Y Ellos levantarán Ejércitos enormes
de Vivos, Inmortales y Resucitados.
Una sola virtud será exigida: 
se llama honor y dignifica al hombre
que del Engaño ha despertado.
La Guerra será Esencial
y el Demiurgo y sus huestes, derrotado,
liberará al fin a los Espíritus Eternos
que de Venus llegaron
para que regresen adonde Dios espera,
en un Mundo que no se ha creado.
¡Y al partir del Universo de Materia,
de la locura, del Mal y el Gran Engaño,
los que regresan cantarán a coro
las hazañas de Nimrod, “el Derrotado”!

Nimrod de Rosario